Tribunal Santiago
Buen ejemplo
Tiempo era de que algún ente competente actuara ante la contaminación visual y la violación de las normas que representa la excesiva y costosa propaganda con que los precandidatos electorales han copado los espacios. Árboles, postes y cables del tendido eléctrico, bancos públicos, vallas y los más diversos lugares han sido inundados de afiches de aspirantes a cargos electivos por todos los partidos políticos, con el mayor desenfado.
Ante tal atentado, la Cámara Civil y Comercial del Tribunal de Primera Instancia de Santiago ha tenido la valentía de ordenar al Ayuntamiento retirar toda la propaganda hasta que la campaña electoral sea oficialmente proclamada. Los candidatos que han ensuciado y arrabalizado la ciudad con una promoción extemporánea deben ser los primeros en cooperar con la limpieza, so pena, como establece la ley, de ser sometidos a los tribunales por atentar contra el ornato.
Apena que los precandidatos, algunos hasta a la propia Presidencia de la República, no sean capaces de instruir a sus seguidores para que respeten árboles y espacios públicos en la colocación de propaganda proselitista. La decisión del tribunal de Santiago debe extenderse a todo el territorio, pues son muchas las ciudades que están en las mismas o peores condiciones que la hidalga de los 30 caballeros.

