En Procuraduría
Querellas espinosas
El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, ha sido apoderado de querellas espinosas, sobre las que tendrá que tomar alguna decisión. Con los antecedentes que se tienen en su propia gestión, no podrá engavetar el expediente sobre el soborno de legisladores para aprobar la reforma constitucional que permite la reelección.
Sorprende que el magistrado no tuviera tiempo para recibir a los denunciantes, quienes han alegado que están en disposición de suministrarles informaciones concretas, incluyendo nombres y apellidos, como fundamento para poner en movimiento la acción pública.
En tanto aparentemente sacó el cuerpo a los legisladores opositores, Domínguez Brito sí recibió a los senadores Reinaldo Pared Pérez y Charlie Mariotti, quienes le solicitaron una investigación sobre la supuesta venta del proyecto de ley de Aduanas que denunció el titular del organismo.
El magistrado también tiene en sus manos la querella de la Asociación Dominicana de Productores de Leche (Aproleche) para que se investigue el supuesto contrabando de un cargamento de leche evaporada procedente de Lituania. Los casos ponen a prueba la cruzada contra la corrupción de la que en múltiples ocasiones ha hecho gala.

