Centro atención
En los umbrales de un proceso electoral, Haití ha cobrado un inusitado protagonismo como escenario de diálogo entre Estados Unidos y Venezuela para restaurar sus relaciones bilaterales.
La ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, y el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello, celebraron una reunión en Puerto Príncipe, para limar asperezas, con una comisión estadounidense encabezada por el consejero del Departamento de Estado, Thomas Shannon.
En un momento en que también crecen las tensiones por las repatriaciones de indocumentados haitianos desde República Dominicana, el canciller español, José Manuel García Margallo, reiteró el compromiso, durante una visita oficial, de contribuir con la reconstrucción de la vecina República.
El compromiso es trascendental para la nación lidiar con el desafío que plantea la repatriación de decenas de miles de haitianos que, por diferentes motivos, entre los que se citan la negligencia de las autoridades, no pudieron acogerse al Plan de Regularización de Extranjeros en este país. En la conferencia de donantes celebrada en marzo de 2010 en Nueva York, España comprometió 346 millones de dólares, en adición otros 500 millones invertidos en ayuda en los últimos años. Bien que se utilice a Haití como centro para dirimir conflictos, pero también que se le ayude con sus problemas.
Terror en motoconcho
El funeral de un motoconchista muerto a puñaladas en Tamboril para despojarlo de su medio de subsistencia constituyó una dramática manifestación de dolor y de protesta. Vinicio Antonio Blanco Vásquez, de 32 años, mantenía a su madre, su esposa y tres hijos con su trabajo en el motoconcho. Con su muerte pasan de 40 los motoconchistas que según el presidente del Sindicato de Mototaxistas del Cibao, Danny Minaya, han caído víctimas de la criminalidad en los últimos 14 meses.
La violencia contra esos transportistas es digna de que se le preste atención. Son por lo regular personas humildes que han encontrado en el motoconcho un medio para ganarse la vida, además del servicio que prestan al penetrar por zonas intransitables para los vehículos. En un gesto de solidaridad, pero también para llamar la atención, decenas de motoristas participaron en el funeral del compañero que cayó víctima de la violencia y la inseguridad que ha instalado sus reales en Santiago y sus alrededores.

