Página Dos

Radar

Radar

Oportunidad cañeros

Decisión sensata

 

La oportunidad que se ha contemplado para que los cañeros que han laborado en la industria azucarera en los 10 o 20 años regularicen su situación luce sensata. Si muchas de esas personas que dejaron el forro en los bateyes no pudieron regularizarse se debió, entre otras razones, a los múltiples requisitos y sus precarias condiciones económicas y de salud.

El Ministerio de Interior y Policía hace un saludable acto de justicia con la flexibilidad que ha contemplado para beneficiar a personas que tienen mil maneras de demostrar su residencia en el país. De igual modo, tanto por razones humanas como para evitar posteriores conflictos, las autoridades tendrán que prestar atención el caso de los apátridas que han emigrado a Haití con sus familiares.

Hay casos tan patéticos como el de Mileyda Benacio, de 19 años, hija de padres haitianos fallecidos que vivían ilegalmente en República Dominicana y que nunca hicieron lo necesario para declararla. Cuando el proceso comenzó dijo que le dieron una cantidad de citas, pero que el caso no avanzó. Luego de meses de trámite no obtuvo documentos por lo que se le deportó a Haití por su condición de “ilegal”. Como el de los cañeros y el de Benacio son muchos los casos que tendrán que revisarse en aras de la justicia.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación