Corrupción
Oferta y demanda
Que un dirigente empresarial afirme que la corrupción opera como parte de las leyes del mercado de oferta y demanda refleja cuán hondo ha calado el fenómeno en el alma nacional. Como lo ha descrito el presidente de la Cámara Americana de Comercio, Gustavo Tavares, se está no solo ante una práctica ilícita, sino en presencia de una cultura.
Conmueve su reconocimiento en el sentido de que en la medida en que haya quien esté dispuesto a comprar favores, normas de políticas públicas, sentencias, contratos, elecciones, habrá quien esté dispuesto a venderlos.
Ni un mercado persa opera con las condiciones que ha planteado el presidente de una entidad tan prestante y de tanta incidencia como la Cámara Americana de Comercio. Se trata del escenario por donde desfilan las figuras más prominentes del quehacer político y económico.
Una observación que merece atención es la que se refiere a la de que el crecimiento de la economía, la estabilidad macroeconómica y el equilibrio fiscal no dan la tónica del desarrollo o de la eficiencia.
También, destacó, es necesario enfrentar con determinación a los corruptos y a los corruptores. Los señalamientos de Tavares son para que las autoridades ausculten la dimensión que se tiene sobre el fenómeno de la corrupción.

