Duro golpe Para Maduro
En el marco de un tenso proceso electoral en Venezuela, de resultados imprevisibles, y con lo conflictivas que han sido las relaciones del país con Estados Unidos, la detención por narcotráfico de dos parientes políticos del presidente Nicolás Maduro representa, si no un duro golpe, por lo menos una fatal coincidencia.
Desde la detención en Haití de Francisco Flores de Freites, sobrino de la primera dama Cilia Flores, y Efraím Antonio Campos Flores, ahijado del mandatario, el silencio ha primado en el Gobierno.
Y no es para menos por las repercusiones e implicaciones del caso. Para colmo de males, otros 80 kilos de cocaína encontrados en un yate de lujo en La Romana, propiedad de los inculpados, no solo complica más el caso, sino que amplifica su repercusión política. Flores de Freites y Campos Flores guardan prisión en Nueva York, donde fueron extraditados para ser juzgados.
Que los dos fueran detenidos en Haití genera muchas interrogantes sobre sus actividades. Aunque la misión en que anduvieran fueran estrictamente comercial o empresarial. Si Estados Unidos encuentra alguna arista para explotar políticamente el caso puede darse por descontado que no desperdiciará la oportunidad, y más aún si de esa manera puede golpear al Gobierno de Maduro.

