El tránsito peor epidemia
Por su elevado número de víctimas fatales, los accidentes de tránsito se consolidan como la peor epidemia del país. Según el Observatorio de Seguridad Ciudadana, en los primeros nueve meses de este año 1,426 personas murieron en sucesos automovilísticos, un 6% más con relación al mismo período de 2104. Los accidentes, que tienen entre sus principales causas la imprudencia de los conductores, los desperfectos de los vehículos y el mal estado de las vías, representan el 42% del total de muertes violentas en el país.
La relación no incluye defunciones asociadas al pandemonio del tránsito. Sin embargo, un dato importante es la participación de motoristas en el 67% de las mortalidades. Es verdad que en el país circulan muchos vehículos, y en la ciudad más todavía. Pero el desorden y la falta de autoridad emergen entre las principales causas de la inseguridad y los problemas que afectan el transporte en su conjunto.
Las chatarras, las voladoras y los motoristas gozan de una licencia para violar las leyes, en tanto la intervención de las autoridades se limita a sustituir los semáforos o fastidiar a conductores de vehículos privados. Y, para más, las iniciativas que se han contemplado han quedado muy lejos de ser una respuesta al problema.

