Chatarras
Anarquía tránsito
Se sabe que las chatarras son uno de los principales problemas del sistema de transporte. Pero nadie, después del intento de enfrentarlo con la creación de la Oficina Nacional de Transporte Terrestre (Onatrate), en 1978, se ha atrevido a abordarlo. La razón: evitar el costo político que supondría la eliminación de más de 15 mil chatarras. Al cabo del tiempo resultó que los despojos sustituidos eran reintroducidos al sistema a través de los muchos mecanismos de corrupción que por diferentes vías se han entronizado en el transporte.
El proyecto implicaba que los conductores de chatarras entraban a trabajar en Onatrate para no quedarse sin un medio de sustento. Hoy el problema está fuera de control, a tal punto que se ha legitimado.
Aunque se sabe que los vehículos no reúnen las más mínimas condiciones de seguridad y que constituyen un atentado contra el ornato y el medioambiente sus conductores gozan más bien de licencia para operar hasta sin documentos.
El empresario Antonio Marte, presidente de Conatra, ha replanteado la creación de un verdadero sistema de transporte colectivo para sacar las chatarras de circulación, mejorar el servicio a los usuarios y reducir la contaminación ambiental. El proyecto debería por lo menos estudiarse.

