A las urnas –
El puñetazo en pleno rostro propinado el miércoles por un joven de 17 años al presidente Mariano Rajoy se convirtió en una de las notas más desafortunadas de una campaña electoral con muchos altibajos que culmina con las votaciones de hoy domingo. Rajoy, agredido durante un paseo proselitista por Pontevedra y del gobernante Partido Popular (PP), emerge como favorito para ganar una contienda que se presenta tan reñida, que no podrá gobernar sin alianza con alguna otra fuerza política.
Las elecciones tienen la particularidad de que por primera vez se ha debilitado el bipartidismo que tradicionalmente ha dominado la política española.
Fuerzas políticas de reciente formación, como Ciudadanos, liderados por Albert Rivera, y Podemos, de Pablo Iglesias, han desplazado a Izquierda Unida, de Alberto Garzón, y compiten con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), de Pedro Sánchez.
La juventud y sólida formación se citan entre las peculiaridades de los nuevos líderes que han agitado la política española. Con todo, la agresión, que ocurrió cuando el Presidente saludaba ala gente, ha sido la nota más discordante de un proceso que se había caracterizado por la confrontación de ideas y programas para enfrentar los problemas que afectan a España.

