En PLD
Sigue malestar
Las heridas dejadas por la convención del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) no acaban de cerrar.
Todo lo contrario: se agravan. En tanto dirigentes históricos como Temístocles Montás advierten que el PLD tiene que reflexionar, en Santiago, Santo Domingo Norte y Santo Domingo Oeste reclaman anular el proceso o anuncian impugnaciones.
Un factor que no se cita son los egos alimentados por el poder, a tal punto que ningún funcionario se considera que puede salir derrotado en un certamen interno. Es lo que ha pasado con el pataleo dejado por el proceso.
La lucha de poder, en la que se han empleado todos los recursos, ha liquidado la democracia interna. El liderazgo se ha transformado. Hoy el que más invierte es quien tiene más posibilidades de ganar una nominación tanto en el PLD como en cualquier otro partido.
El presidente del PLD, Leonel Fernández, citó testimonios y alegatos según los cuales en el proceso hubo adulteración del padrón de electores, creación de mesas sin la aprobación de las autoridades y dislocación de votantes.
Pero también hubo una apabullante utilización de recursos de procedencia desconocida para conquistar votantes. Como los peledeístas conocen sus propios métodos, se rebelan cuando los resultados les resultan adversos.

