En Venezuela
Tenso pulso
Venezuela avanza cada día más hacia una peligrosa crisis institucional empujada por el pulso que libran el Gobierno y el Parlamento. El Tribunal Supremo, que controla el Ejecutivo, obligó a la Asamblea Nacional a suspender una sesión por el caso de tres diputados que ocuparían sus bancas de manera ilegal.
Y la dejó en suspenso al declarar nulas sus decisiones, que no es más que la justificación legal del desacato a la aprobación de una ley de amnistía que se ha planteado el cuerpo legislativo.
Las presiones legales, que en principio había rechazado, a la alianza opositora no le ha quedado otra salida que aceptarlas. En el pulso, que ha elevado las tensiones, tenía todas las de perder.
El vicepresidente de la asamblea, Simón Calzadilla, ha advertido que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) retrocedió a pesar de su afirmación de los 112 diputados que estaban protegidos por la inmunidad parlamentaria. El Gobierno había puesto más presiones al presentar más supuestas pruebas sobre el fraude que atribuye a la oposición para ganar las elecciones en provincias sobre las que había ejercido un control casi absoluto. Con la atmósfera se torna más engorrosa una salida a la crisis en Venezuela. El Gobierno está dispuesto a recurrir a todo para limitar legalmente a la oposición.

