Otro desafío
Tráfico armas
La detención por supuesto tráfico de armas del director del departamento Bélico del Ministerio de Defensa es otro signo de alarma sobre la implicación de militares en acciones ilícitas. Pero también un desafío para la Procuraduría General de la República.
No son dos ni tres los oficiales detenidos por estar involucrados en alegados escándalos de corrupción. Uno de los más sonados fue la detención del general que estaba al frente del Dican, de la Policía, otros oficiales y tres fiscales adjuntos por su alegada vinculación con la apropiación de drogas incautadas en operativos. Según el procurador Francisco Domínguez Brito, el general Bienvenido Cordero Batista y otros militares se aprovecharon de sus puestos para importar de manera irregular 220 armas de fuego.
Entre los detenidos se han citado los nombres, además de Cordero Batista, de Félix Francisco Pérez Artiles, Esteban Marrero Ruiz, Francisco Mercedes Medrano, Edwin Rafael Almonte Camacho y José Miguel Torres Rodríguez.
Al dar cuenta de las detenciones Domínguez Brito dijo que llamó la atención la emisión de permisos para armas de marcas costosas, como la Glock y Sig Sauer, que en el mercado tienen un costo de 300 mil pesos. Pero son acusaciones que tendrán que probarse.

