Más leña
Regaño comisión
Cuesta aceptar que la Presidencia no fuera informada antes de anunciarse el controversial galardón internacional Pedro Henríquez Ureña al Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa. Por sus duros juicios contra el Estado dominicano a raíz de la sentencia del Tribunal Constitucional, el premio al escritor hispano-peruano, dotado de 25 mil dólares, ha originado una candente ola de protestas. Vargas Llosa, a pesar de ser el principal exponente de las letras en la región, nunca ha gozado de muchas simpatías desde que golpeó a un verdadero ídolo nacional como lo era el colombiano y también Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez.
Pero el caso es que ha llamado la atención que el vocero de la Presidencia, Roberto Rodríguez Marchena, haya calificado, en medio de la oleada, como una imprudencia política la distinción a Vargas Llosa.
Con el juicio Rodríguez Marchena busca limpiar la imagen del Gobierno y hacer recaer contra el Ministerio de Cultura toda la responsabilidad sobre la decisión. El titular de la cartera, el cantautor José Antonio Rodríguez, ha explicado que el premio al autor de “La fiesta del chivo” ha sido por sus méritos literarios. Se supone que Rodríguez Marchena no habló a título personal.

