En Haití
Panorama sombrío
La advertencia de la oposición haitiana en el sentido de que no aceptará “un golpe parlamentario”, a propósito del acuerdo para designar un Gobierno de transición, evidencia cuán incierto resulta el panorama en la vecina nación. Al día siguiente del presidente Michel Martelly dejar el poder, las fuerzas opositoras condenaron “la naturaleza antipersonal y antidemocrática del acuerdo entre el exmandatario y el Congreso para instalar un Gobierno que convoque a elecciones.
Para agregar más tensión a la atmósfera, la oposición, cuyas protestas determinaron que se aplazaran las elecciones, se quejó de haberse enterado del acuerdo a través de la prensa. Estaba previsto que un convenio unilateral no contribuiría ni siquiera a bajar las tensiones y que su efecto solo sería mediático.
La madeja puede que se enrede más con la afirmación de los grupos opositores en el sentido de que el Senado y la Cámara de Diputados son parte del problema.
La posición tranca más el proceso, a tal punto que el arreglo ha sido calificado como una provocación. Tras vencer su periodo sin la elección de un sucesor, el control en Haití lo tiene la Asamblea Nacional. Pero el rechazo de la oposición a sus decisiones agudiza la crisis que vive el país de las elecciones del 25 de octubre de 2015.

