Tala de arboles
Otro atentado
La circulación de vehículos, con sus secuelas de contaminación, prevalece sobre la ecología. Mientras en muchas ciudades sus autoridades se esfuerzan disponer de más espacios para parques y peatones, por aquí se sacrifica la ecología en beneficio del tráfico de autos, livianos o pesados. La ampliación de la República de Colombia, a cargo del Ministerio de Obras Públicas y que supone la eliminación de 600 árboles que ocupan una franja de alrededor de 4,300 metros cuadrados, es el mejor ejemplo.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha justificado el corte de los árboles bajo el alegato de que no están dentro del Jardín Botánico Nacional.
Pero entre las matas que se han eliminado hay algunas que según el presidente de la Academia Dominicana de Ciencias y exdirector del parque, Milcíades Mejía, tenían hasta 40 años de existencia. Para Mejía se trata de una violación a la Constitución de la República y las leyes de Medio Ambiente y de Áreas Protegidas.
En tanto que el ecologista Luis Carvajal, coordinador de la Comisión de Medio Ambiente de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), señala que con la mutilación las autoridades no solo desconocen las leyes, sino que se hacen cómplices de un delito ambiental. El caso resulta por lo menos de mucha gravedad.

