No es de horario
Caos transporte
Si el cambio de los horarios de que se ha hablado es como alternativa al problema del transporte, cada día más enmarañado, la iniciativa debe ponderarse con mucho detenimiento. Porque es posible que como solución no cumple los efectos ni siquiera de un calmante para un dolor de cabeza.
En el congestionamiento y la contaminación que representan el transporte, agravado por la inseguridad y la anarquía, interviene una amplia gama de factores. Pero lo primordial es que la ciudad es un pandemonio a cualquier hora del día por los muchos vehículos que circulan, pero mayormente, de acuerdo con diferentes estudios, por el obsoleto sistema de concho.
Para colmo de males los conductores de chatarras que inundan el ambiente de monóxido de carbono parecen gozar de una licencia para detenerse hasta debajo de un semáforo a coger o dejar pasajeros.
El estudio para cambiar el horario laborar podría ser un gasto innecesario, porque no se resolvería nada. La solución al problema puede estar, como planteó la subdirectora de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT), María Paz Conde, así como empresarios del negocio, en la implementación de un sistema integrado, que saque de circulación las chatarras.

