Conjeturas
Renuncia técnicos
La renuncia de tres mil técnicos y presidentes de mesas electorales no es un hecho casual, sino la culminación de múltiples incidentes. En la víspera, nada menos que el presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario, había denunciado, aunque sin entrar en detalles, que el personal era intimidado por grupos políticos.
Para aumentar los problemas los aparatos electrónicos presentaron dificultades, que en muchas mesas electorales determinó que el proceso se efectuara solo en forma manual. El presidente Danilo Medina se limitó a calificar como una irresponsabilidad de los técnicos que renunciaron a última hora a trabajar en el proceso de votación.
Que la decisión no alterara el proceso no despeja la inquietud que generó la intempestiva renuncia, que si no generó un caos mayúsculo fue por la simplificación del sistema.
La gente votó como lo ha hecho tradicionalmente, con la entrega de la cédula y la verificación por los encargados de mesas y delegados de los partidos políticos en el padrón electoral. Pero la decisión de los técnicos debería investigarse a fondo, porque es obvio que algo determinó que se pusieran de acuerdo para tomar una decisión que en modo alguno puede pasar inadvertida.

