Seis muertos
Nota luctuosa
Los seis muertos que se registraron durante las votaciones del domingo constituyen una nota luctuosa, que ensombrece un proceso que se caracterizó por su civismo. Hay algunos casos que las autoridades tendrán que aclarar, porque no parecen relacionados con la tensión que suelen generar los procesos de votación.
En Yamasá, dos militantes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) fueron abatidos cuando desconocidos que se desplazaban en una yipeta dispararon contra una multitud que hacía filas para ejercer el sufragio.
En Restauración, Dajabón, un desconocido ultimó al militante peledeísta José Minaya Contreras después que este hiriera a otra persona cuando celebraban la victoria del candidato de su partido en el parque de la comunidad. Y en Monción fue muerto Jesús Cerda Torres, quien llevaba un gafete del PLD, de un disparo que le hizo un hombre con quien se dice tenía viejas rencillas.
La otra víctima fue en Katanga, Distrito Nacional. Que los hechos ocurrieran durante las votaciones determina que se relacione con el proceso, aunque en realidad no sean más que expresiones de la violencia que cunde en algunos sectores. Los casos no deben quedar impunes. Sería dar alas a la violencia que ya ha cobrado varias víctimas inocentes.

