Sobre Danilo
Juicio sin base
La oposición venezolana se ha deslizado por la tangente con sus argumentos para rechazar a República Dominicana como escenario para el diálogo con el Gobierno del presidente Nicolás Maduro que promueve una misión de la Unión de Naciones del Sur (Unasur). El presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, ha alegado que este país no ofrece las garantías de imparcialidad porque el presidente Danilo Medina habría tratado de ayudar a Maduro a consolidarse en el poder.
Ramos Allup ha olvidado que Medina no participa en la comisión negociadora, sino el expresidente Leonel Fernández, y que poner el territorio a disposición como escenario para dialogar solo ha sido un gesto de buena voluntad, a favor de la paz en la nación suramericana.
Que estime que los encuentros, aunque sean con condiciones, deban celebrarse en Caracas, Panamá, Washington o el Vaticano nada tiene de objetable. Lo que sí se cuestiona son los alegatos de Ramos Allup para rechazar a República Dominicana como escenario de las conversaciones.
Casi desde un primer momento la oposición ha recelado de Fernández y del expresidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, que con el panameño Martín Torrijos conforman la comisión de Unasur. De Medina no se justifica.

