ONU ilesa
Epidemia en Haití
A la ONU le bastó con ampararse en su inmunidad diplomática para evadir las demandas interpuestas por familiares de las más de nueve mil víctimas letales de cólera que el organismo introdujo por descuido en Haití en 2010. La justicia estadounidense ha protegido al organismo y los agentes que participaron en la propagación de la epidemia, pero desamparado a los sufridos parientes, a quienes no ha quedado más que la impotencia y el dolor.
Hacía más de un siglo que en Haití, una nación que ha padecido toda suerte de penurias, no se conocía la enfermedad introducida por soldados nepalíes que forman parte del contingente de la Minustah (Misión de Estabilización de la ONU en Haití). La epidemia se propagó a República Dominicana, donde también causó varias muertes.
La responsabilidad de la ONU es todavía más comprometedora si como afirma el experto Jonathan M. Katz la organización destruyó evidencias, fingió “y cuando todo lo demás falló se cerró en banda”.
Hasta que aparecieron las primeras evidencias la ONU había negado todo tipo de responsabilidad. Al no tener que responder, dado que el muerto con tierra tiene, y más si es pobre, el organismo ha contemplado, como compensación, un programa para apoyar a Haití en la lucha contra el cólera.

