Valle Nuevo
Reto autoridad
La demora para iniciar el desalojo que ordenó el Ministerio de Medio Ambiente a propietarios de villas, agricultores y otros invasores del parque nacional de Valle Nuevo, Constanza, comienza a adquirir visos de desafío al principio de autoridad. Según un reportaje del colega El Día, los ocupantes han prestado oídos sordos al ultimátum para que en un plazo de tres meses hayan desalojado un área protegida, donde nacen los principales afluentes que abastecen de agua potable y para regadío a casi todo el territorio.
Como si no se dieran por aludidos los propietarios de villas turísticas y de predios agrícolas no han dado, al primer mes del ultimátum de 120 días para desalojar la zona, ni siquiera lo que puede entenderse como señal de preocupación.Algunos agricultores han reclamado ser reubicados bajo el alegato de que viven del cultivo de los predios, en tanto otros se han mostrado más desafiantes al defenderse como los guardianes del parque.
Hay que hacer la salvedad de que no todos los ocupantes se instalaron después que Valle Nuevo fue declarado parque nacional. Hay muchos que están desde antes. Pero la reacción que la mayoría ha observado después de la intervención del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales representa un órdago para las autoridades.

