Se acerca
Hora de la verdad
El ligero repunte en algunas encuestas con que cierra la demócrata Hillary Clinton dista mucho de definir un ganador en las elecciones del martes en Estados Unidos. El republicano Donald Trump, después de parecer prácticamente derrotado, volvió en el último tramo a reposicionarse como una posible carta de triunfo.
Los que llevan anotaciones dirían que con lo mucho que se ha cerrado la lucha entre un candidato cuyo carácter y discurso meten miedo y una aspirante que no acaba de inspirar confianza, no se sabe dónde está el dinero.
Si Trump, a quien le han entrado con todos los hierros, ha caído en la lona, sin duda que ha tenido la capacidad de levantarse. En tanto Hillary no ha encontrado cómo salir del enredo de los correos electrónicos, al margen de que tampoco ha logrado impactar con un discurso convincente.
Ese es a grandes rasgos el panorama que caracteriza unas votaciones permeadas por el fantasma del miedo y la incertidumbre. A diferencia de otros procesos el actual certamen no solo ha contenido la respiración, sino que tiene también la particularidad de que no ha dejado a nadie indiferente, dando la impresión de que en los resultados está en juego la suerte del planeta y no solo de Estados Unidos.

