Autoridades rechazan
Deportación ilegales
La deportación de ilegales, todavía con antecedentes penales, no será una tarea tan simple para el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, al menos en ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Chicago. Contra las intenciones del próximo gobernante no solo se han levantado organizaciones de los derechos humanos y ciudadanos indignados con la victoria del magnate inmobiliario.
Son gobernadores, alcaldes y jefes de policías, entre otras autoridades, los que se han rebelado contra las deportaciones masivas de indocumentados que ha agendado Trump.
El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, le dijo en su cara al presidente electo durante una entrevista que “hará todo lo posible” para defender a los residentes sin papeles. Tan determinante es la oposición de De Blasio a las deportaciones que dijo estar dispuesto a eliminar la base de datos con nombres de cientos de miles de indocumentados que han recibido una tarjeta de identificación municipal.
En la misma onda están el gobernador Andrew Cuomo y los alcaldes de Washington, Boston, Filadelfia, Nueva Jersey, Seattle, San Francisco y otras ciudades. Con la resistencia que también ha mostrado la comunidad latina, las deportaciones de Trump se anticipan como uno de sus principales pulsos sociales.

