Indocumentados Tienen defensores
El pánico con Donald Trump ha puesto en pie de lucha a las iglesias en defensa de los inmigrantes ilegales en Estados Unidos. Cientos han ofrecido santuarios y asistencia legal a los millones de indocumentados que están en una suerte de cuerda floja tras los resultados de las elecciones del 8 de noviembre.
El drama de los residentes ilegales se ha tornado tan inquietante que hasta empresarios estadounidenses han solicitado al presidente electo que desista de su promesa de expulsar a los indocumentados.
También gobernadores y alcaldes, como en Nueva York, han advertido que se opondrán a la persecución de residentes ilegales. Pero los pasos más concretos lo han dado las iglesias al abrirle las puertas de los templos para que desde ya se protejan de la cacería que prometió Trump durante la campaña electoral.
Una ley de 2011 prohíbe ingresar a lugares como escuelas, iglesias y hospitales a perseguir indocumentados. El presidente electo se había comprometido a anular de inmediato las órdenes ejecutivas del actual mandatario, Barack Obama, que dejaron en suspenso las deportaciones. Si bien ha suavizado su posición frente a jóvenes indocumentados que estudian en Estados Unidos, el pánico entre los inmigrantes sigue latente.

