El director de Aduanas, licenciado Rafael Camilo, ha vuelto a insistir en la posibilidad de que la crisis haitiana se refleje aquí por un alza en los precios de los alimentos y otros artículos de primera necesidad. Se trata de una clarinada a la que se tiene que prestar atención, pues bajo ninguna circunstancia el drama haitiano puede tomarse como pretexto para justificar alzas ni escasez de ningún artículo. No sólo Camilo se ha referido a la presión que podría implicar para República Dominicana la demanda de alimentos y otros productos que necesitará la población. Otros sectores también han alertado a las autoridades para que, con tiempo, se tomen las prevenciones necesarias. Desde ya se siente que la diezmada nación podría ser la excusa para situaciones difíciles que podría enfrentar la población antes o después del torneo electoral de mayo próximo. No luce, en honor a la verdad, que se tomen las medidas para prevenir alzas ni evitar crisis a raíz de la demanda de la sufrida población haitiana. Tanto el director de Aduanas como los demás sectores han dado una atinada voz de alerta sobre las consecuencias que podría tener la política de desvestir a un santo para vestir a otro. Las señales son para tomarse en cuenta.
Tensión en Edes
El discurso sobre la privatización de las distribuidoras y decisiones administrativas que se han impuesto han creado mucha tensión en el sector. La apuesta del licenciado Celso Marranzini de privatizar las Edes como condición para mejorar el servicio tiene a ejecutivos y empleados en estado nervioso. Y más con designaciones y cancelaciones que se habrían impuesto desde la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE). La crisis que se cierne sobre el sector eléctrico está relacionada con la deuda con los generadores. Bajo los nuevos criterios con que se administran, Edesur y Ede-Este han mejorador considerablemente las recaudaciones y captado nuevos clientes. También se ha dado cuenta de una significativa reducción de los gastos administrativos. Las empresas fueran todavía más eficientes si se despolitizan por completo. Pero la incertidumbre que se ha creado puede afectar el buen desempeño que hasta ahora observan las comercializadoras.

