Saludable
Los 110 millones de dólares que invertirá la empresa Orange Dominicana en sus instalaciones constituye un valioso estímulo y una prueba de confianza en la economía. Con todo y su queja sobre la presión impositiva, alienta la disposición de la firma francesa de ejecutar un ambicioso programa para, como dijo, democratizar los servicios de internet y de celulares. Desde su irrupción en el mercado Orange ha tenido buena acogida en la telefonía móvil. Su participación en otras áreas tornará el mercado más competitivo, lo que redundará en beneficio del consumidor. Los ejecutivos Olaf Swantee y Frederic Debord precisaron que la democratización de los servicios a través de nuevas inversiones significa precios más asequibles para los usuarios. Frente a la incertidumbre que recorre el planeta y la caída en las inversiones, los planes son auspiciosos para una empresa que desde el 2000 dice que ha invertido en República Dominicana unos 850 millones de pesos en el negocio de las comunicaciones.
Dolor e impotencia
Dolor e impotencia sintetizan el preocupante grito del obispo de Barahona, monseñor Rafael Leonidas Felipe Núñez, sobre la espantosa miseria y el drama del narcotráfico que golpean a la región Sur.
Al clausurar un acuerdo de confranternidad entre haitianos y dominicanos, el religioso se quejó de que las drogas llegan por aire, mar y tierra, mientras aumenta la pobreza.
Es obvio que el obispo no abriga mayores esperanzas al exponer el dramático cuadro, pero, aunque las autoridades no se conmuevan, se trata de una realidad que tampoco se puede silenciar.
Nadie que esté preocupado por la salud y la suerte de la población, y más con autoridad moral y audiciencia, debe cansarse de denunciar los males sociales. Por más desesperanzado que se pueda estar.
Es verdad que cualquiera se cansa, pero el obispo de Barahona hace valiosos aportes cada vez que denuncia el drama de la miseria y la drogadicción en la región Sur.
Si esa es la realidad no hay más que exponerla. De esa forma quizás la población adquiera conciencia hasta para romper con la dejadez y la indiferencia en que parece postrada.
La miseria y el tráfico de drogas que por aire, mar y tierra, que según el obsipo de Barahona arropan a la región Sur, deberían motivar una eficaz intervención de las autoridades frente a los terribles males sociales.

