Canciller
Mal parado
Nada pasará, pero el ministro de Relaciones Exteriores ha vuelto a quedar mal parado con la ratificación de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) del informe que coloca a República Dominicana entre los países violadores de las prerrogativas ciudadanas. Que la evaluación se corresponda o no con la realidad es una cosa, pero otra muy diferente es el error que según el canciller Miguel Vargas Maldonado había admitido la CIDH en cuanto al informe. Vargas se entrevistó en Washington con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y en México con miembros de la CIDH, quienes habrían admitido que la colocación de República Dominicana en la “lista negra” fue un error.
El desmentido, que no tampoco es el primer revés diplomático, ha sido contundente. Anteriormente también Haití negó que acordara con Vargas Maldonado la eliminación de la veda a las importaciones de varios productos por la vía terrestre. República Dominicana fue incluida por el órgano de la OEA junto a Cuba y Venezuela entre los supuestos violadores de los derechos humanos. Aunque la evaluación represente un exceso, el mentís constituye un revés para el canciller. Y una lección para ser aprendida en el escenario de las relaciones internacionales.

