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Radar

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Tras la violencia con que golpeó a Puerto Rico, aunque en las últimas horas no se hayan registrado muertes, el huracán María salió de la isla con menor intensidad, convertido en categoría 3. Sin embargo, la reducción a tormenta tropical no es para que nadie se fíe y piense que el peligro ha pasado.

Existe en el país el riesgo de inundaciones, que suelen causar tantos estragos como las fuertes ráfagas de vientos. Las precauciones tienen que observarse hasta que en realidad se esté seguro de que el peligro ha pasado. Bien cabe resaltar que como en otras ocasiones el Gobierno ha desempeñado el papel que le corresponde con las medidas preventivas que diseñó frente a las amenazas de María, que surgió como uno de los potentes huracanes de los últimos tiempos.

El gran deseo es que el huracán tropical termine por disiparse, dejando únicamente los aguaceros que se han sentido en las últimas horas.

Pero tratándose de un fenómeno atmosférico, la gente debe mantener todas las precauciones habidas y por haber hasta que se apaguen las luces de advertencia. Y las autoridades velar para que se cumplan las previsiones hasta que haya pasado el peligro generado por el fenómeno.

El Nacional

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