Sanción coroneles
No basta
Con la cancelación de dos coroneles de las Fuerzas Armadas, un primer teniente de la Policía y un asimilado militar no se despejan todas las interrogantes sobre el caso de la avioneta procedente de Colombia que aterrizó en octubre en el aeropuerto de La Romana con un cargamento de 625 kilos de cocaína.
Si los coroneles Domingo Figuereo Heredia, encargado de seguridad, y Robert Antonio Ramírez Pimentel, director de la terminal, están vinculados al narcotráfico, procede someterlos a la justicia.
Más todavía si, como se afirma, ambos oficiales habían incurrido en el delito de aceptar un soborno de 15 millones de pesos. La misma acción procede con el teniente Andrés Lorenzo Castillo Padilla y el asimilado Emmanuel Cruz Espinal.
Aunque anunció que intervendrá, el Ministerio Público tiene que realizar una investigación exhaustiva para elaborar el expediente sobre un caso que se torna más grave de tomarse en cuenta la afirmación del Ministerio de Defensa de que se desactivó el sistema de seguridad de la terminal para no llamar la atención sobre el aterrizaje de la avioneta.
Entre las incógnitas que se plantean están si los sancionados son los únicos implicados en el caso, además de si no hubo otros vuelos sospechosos de transportar algún tipo de droga.
Vale recordar, aunque no guarden relación, el caso de las avionetas que volaron a Venezuela cumpliendo con todos los requisitos aeronáuticos. Aclarar el escándalo sin la menor duda es todavía un reto.

