Un negro republicano
En momento en que el presidente Barack Obama define lo que ha sido la peor caída de la economía estadounidense en 26 años, como una catástrofe y sueño americano al revés, el Partido Republicano, a cuyo pasado gobierno se responsabiliza por la hecatombe, acaba de designar su primer presidente negro, en un esfuerzo por mejorar su deteriorada imagen. Obama, primer presidente negro de Estados Unidos, ganó abrumadoramente las elecciones de noviembre con el voto de la juventud, las mujeres, los trabajadores y la clase media, a pesar de perversas campañas mediáticas referidas al color de su piel. El Partido Republicano, en cuyo seno operan núcleos ultra conservadores que abonan políticas y actitudes racistas y discriminatorias, designó al afroamericano Michael Steele como presidente de su Comité Nacional, lo que se interpreta como una revolución de mayor magnitud que la acontecida en el bando demócrata con la elección de Obama como candidato presidencial. Durante el último año de George W. Bush, la economía americana sufrió una contracción de 3,8 por ciento, lo peor en casi tres décadas. Ante esa situación de descrédito, los republicanos aceptan a regañadientes que un negro los dirija.
Presentar evidencias
Ante la alta oficialidad de las Fuerzas Armadas y la Policía, el presidente Leonel Fernández admitió que el narcotráfico ha penetrado en esas instituciones, por lo que los instó a luchar para desalojarlo de su seno. No resulta, pues, novedoso, insistir en que ese flagelo permea a los institutos castrenses.
Es por eso que no se entiende las razones que tendría el senador peledeísta Wilton Guerrero para insistir en que una avioneta bombardeó drogas en la zona de Las Calderas, en Baní, a pesar de que el jefe de la Marina ha tildado la denuncia de falsa alarma.
El vicealmirante Julio César Ventura Bayonet ha dicho que fue un avión de la Fuerza Aérea Dominicana el que sobrevoló ese espacio aéreo en labor de vigilancia, como parte de una fuerza de tarea especial. Dijo además que la Dirección de Control de Drogas, organismos de inteligencia militar ni los radares de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) reportaron bombardeo de drogas en el área de la base naval de Las Calderas.
El senador Guerrero debería revelar las pruebas que sustentan su reiterada denuncia, en razón de que ha puesto en entredicho la negación a ese hecho que ha formulado el jefe de Estado Mayor de la Marina.
Ventura Bayonet ha señalado las fuentes que sustentan su afirmación de que la denuncia sobre el bombardeo de drogas cerca de la base Las Calderas es falsa alarma. Ahora corresponde al senador presentar las evidencias de que otra vez en Baní llovió cocaína.

