De nada ha servido la advertencia sobre los riesgos de que el país caiga en manos de acreedores internacionales a causa del alarmante endeudamiento no necesariamente para obras prioritarias. La Cámara de Diputados aprobó en la sesión del martes créditos por 230 millones de dólares para la segunda línea del Metro y la creación de una red de autobuses alimentadoras y otro por 37 millones para mejorar el sistema de transmisión eléctrica del Suroeste. También de 300 millones de pesos para el Ayuntamiento del Distlrito Nacional recoger la basura y otro de 11 para que la compra de un edificio para la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de La Vega. Los préstamos, además de disparar la alarma sobre el incremento de la deuda pública, tienen el agravante, según el bloque del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), de que violan la Ley de Presupuesto. El vocero del bloque, Ruddy González, no vaciló en denunciar que parte de los recursos serán utilizados en la actual campaña electoral. Las precauciones que se han advertido sobre los riesgos del endeudamiento no han sido ponderadas por los congresistas del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD) al aprobar los nuevos créditos sin ningún tipo de reparo.
Proyecto saludable
Estimular las iniciativas que contribuyan con la superación y el progreso constituye, en estos tiempos, una necesidad. Quizás hoy más que nunca se requiera de creatividad para lidiar en un medio que se ha tornado tan competitivo y exigente. Y de ahí el gran valor del proyecto de ley del diputado David Collado para crear un marco institucional que siente las bases para promover una cultura emprendedora. Por falta de ese marco y de estímulo son muchas las buenas ideas que simplemente se pierden. Sin iniciativas como la propuesta por Collado es posible que genios de la tecnología moderna, algunos de los cuales comenzaron de cero y sin ni siquiera terminar sus estudios, no hubieran podido desarrollar sus imperios. República Dominicana necesita incentivar la creación de negocios que fomenten el desarrollo. Como emprendedor, Collado, con el proyecto de ley, ha tenido una visión que los congresistas deben acoger con entusiasmo. El país lo necesita.

