Pesadilla
El presidente Barack Obama no quiere tapar el sol con un dedo respecto al impacto de la crisis financiera que golpea a Estados Unidos. Antes que insuflar vanas esperanzas el gobernante opta por el realismo al confirmar que lo peor todavía no ha pasado. Cree que otros bancos podrían colapsar, aunque confía en que su plan de recuperación económica será de mucho aliento para la economía. Una señal que confirma los temores de Obama es el anuncio de la cadena de tiendas Macy´s , símbolo del comercio estadounidense, de suprimir 7,000 empleos para compensar sus operaciones. Pero también informó que cerrará 11 tiendas debido a la caída de los ingresos y de las ventas. Obama, que sabe que no es un mago ni que tiene poderes milagrosos, no está en ocultar la verdad a los estadounidenses y el mundo, como debe ser, de la amarga pesadilla que vive la economía. Aunque tiene la esperanza de que pueda reactivarse con el plan de recuperación que rechazan los repulicanos.
¿Estadísticas confidenciales?
Bajo un insólito régimen de confidencialidad se alega que las universidades privadas no suministran sus estadísticas académicas y financieras a la Secretaría de Educación, Ciencia y Tecnología.
Eso significa que el Gobierno no puede ni siquiera supervisar los subsidios que otorga a los centros académicos. Y menos evaluar los sistemas de formación de profesionales.
Las propias autoridades han tenido que admitir que desde 2005 no reciben los informes educativos y financieros que están obligadas a suministrarles las universidades privadas.
Pero antes que ejercer la facultad que le otorga la ley para regular los centros, la institución se ha conformado con formular proyecciones generales sobre la educación superior.
¿Qué tan confindencial puede ser el régimen que invocan las universidades privadas para negar información al Estado? No está claro, y menos cuando se manejan fondos públicos.
Los centros de educación superior no ofrecen el mejor ejemplo de transparencia, y ni siquiera sobre los programas y calidad de la enseñanza, al negar sus estadísticas.
El caso, que insinúa múltiples deficiencias, se presta para una investigación a fondo tanto sobre el sistema de enseñanza, las condiciones de las instalaciones, y el manejo a los recursos proporcionados por el Estado. Es lo menos que debe hacerse.

