La reanudación de los vuelos comerciales es una de las buenas señales sobre la recuperación y la normalización, aún en medio del desastre, de las actividades en Haití. Incluso el peso de las autoridades ha comenzado a sentirse en una serie de iniciativas para superar el desastre que dejó más de 217 mil muertos y la capital convertida en escombros. Con técnicos del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Comisión Europea y una delegación de República Dominicana el Gobierno haitiano coordina un plan de reconstrucción basado en un informe sobre las necesidades de la nación. Como parte de ese papel más activo en el proceso el primer ministro Jean Max Bellerive anunció que se contempla la expropiación de terrenos para instalar campamentos a favor de los damnificados del terremoto. Con todo y que los aires que se respiran son más alentadores, es obvio, sin embargo, que la diezmada nación requiere de la asistencia internacional para lidiar con las secuelas sanitarias y alimenticias del sismo. Y también que Haití no está preparado para condicionar el costoso y prolongado proceso de reconstrucción. Pero son alentadores indicios como la reanudación de los vuelos comerciales.
Cifras no le cuadran
Al ex obernador del Banco Central, Guillermo Caram, no le cuadra el diagnóstico del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el comportamiento de la economía. Desde su punto de vista no se ha dicho la verdad y considera que, independientemente de las afirmaciones del Fondo, se debe hacer un ejercicio de sinceridad. El economista parte de que no se puede hablar de recuperación cuando se admite una caída de las recaudaciones. Otros profesionales han opinado que al menos la realidad dista mucho del crecimiento que habría certificado el organismo crediticio en la primera revisión del convenio con el Gobierno. Las dudas demandan de una explicación más detallada sobre la situación de la economía. Aunque la estabilidad macroeconómica es, al precio que sea, una realidad a la vista. Pero desde el punto de vista de la lógica Caram no está lejos de la verdad con las contradicciones que han expuesto sobre el diagnóstico del Fondo.

