El barrio Capotillo, otrora famoso por sus frecuentes protestas en demanda de reivindicaciones sociales, ha vuelto a convertirse en escenario de violentas confrontaciones entre agentes de la Policía y grupos populares. Los enfrentamientos, que han dejado un muerto y varios heridos, se han visto como el tiro de gracia al publicitado pero infuncional programa denominado Barrio seguro. Una Fiscalía, destacamentos policiales, patrullaje en Harley Davidson y otras medidas que se anunciaron no han servido, a la postre, para evitar estallidos como los de estos días. La muerte de José Luis Estévez Familia a manos de supuestos agentes de la Policía que confundieron su muleta con una escopeta ha sido la chispa que ha encendido las protestas en Capotillo. Las balaceras, pedreas y el incendio de un vehículo han sembrado el pánico en el sector, afectando las labores escolares y otras actividades. Se habla de que antisociales se han colado en las protestas que en las últimas noches han convertido a Capotillo en un campo de batalla. Será necesario, por lo visto, no sólo una mediación para restaurar la paz y la tranquilidad en el sector, sino para adoptar medidas eficaces para mejorar las condiciones de vida de sus moradores.
Romero al ataque
El proceso electoral podría tomar otro giro con el misil de largo alcance disparado por el diputado Julio Romero, quien ha sido excluido de la boleta del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) por una relación que él ha admitido con una menor de edad. El legislador, cuya esposa ocuparía su lugar en la boleta perredeísta, dijo que lo peor no es la doble moral que se ha visto en la campaña en su contra, sino la permisividad frente a otros candidatos. El detonante lo constituyó su afirmación de que si se investiga a los candidatos relacionados con el narcotráfico las elecciones de mayo ni siquiera se celebrarían frente al escándalo. Y señaló que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) lleva candidatos vinculados al narco. Por el mismo ambiente que rodea el torneo una denuncia de tal magnitud no es para que quede como parte del folclore electoral, sino para que se depure a cada uno de los candidatos de los diferentes partidos políticos. Es lo que procede.

