Al considerarse menospreciados por el Gobierno para impulsar el desarrollo de Santiago, los empresarios de la pujante ciudad han optado por su propia agenda para trabajar a favor del bienestar de su gente. El acuerdo denominado Compromiso Santiago 2010-16 ha sido la respuesta de las más importantes asociaciones empresariales para construir las obras no obtemperadas por las presentes autoridades. Hay que reconocer, al margen de sus alegatos, que la clase empresarial de Santiago se ha caracterizado históricamente tanto por su amor propio como por la saludable visión y capacidad que la han puesto a la vanguardia del desarrollo regional. Hay entidades que son emblemáticas. Pero el paso que acaba de dar debe ser un motivo de reflexión para las autoridades al no ejecutar sus reiteradas promesas e ignorar a sectores importantes en sus planes de desarrollo, así como para los demás hombres de negocios preocupados por sus comunidades y por la nación. Al ponerse en pie de lucha los santiagueros demuestran una vez más que saben en lo que están y lo que quieren tanto para la región como para el país. La entidad surgió también con el compromiso de pedir cuentas a los funcionarios y candidatos. Muestra de su preocupación.
Deuda pública
El presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Santiago ha propuesto la creación de un marco legal que defina la composición, dirección, manejo y tope de la deuda pública. Con la preocupación en torno al nivel del endeudamiento externo e interno, que algunos expertos sitúan en más de 20 mil millones de dólares, la sugerencia del empresario Oliverio Espaillat Torres debe tomarse en cuenta. No basta con que el Gobierno la defienda o minimice su impacto. Tarde o temprano la deuda tendrá que pagarse y, como ha señalado Espaillat Torres, debe evitarse que su costo se convierta en una carga para el desarrollo. Como el Gobierno está interesado en un plan de desarrollo, el problema de la deuda debería incluirse en las discusiones. Se ha cuestionado que la deuda pública se haya incrementado en tanto todavía persisten problemas en sectores tan fundamentales para el desarrollo como la educación y la salud, además de la inseguridad social.

