El gallo en la funda
Los partidos mayoritarios parecen decididos a matar el gallo en la funda a tantos legisladores que impulsan la idea de extenderse el período hasta el 2012, con el pretexto de unificar las elecciones congresuales con las presidenciales. Voceros de las bancadas peledeísta, perredeísta y reformista coinciden en calificar de acción inmoral y de atentado a la democracia la pretensión de congresistas de los tres partidos de alzarse con el santo y la limosna. La idea sería promover la unificación de los comicios y para tales fines decretar la extensión del actual periodo congresual y municipal por otro dos años, lo que se traduciría en flagrante violación a la voluntad popular. Si de verdad se quiere resolver el problema que representa el estado de permanente campaña electoral, la Asamblea Revisora debería consignar elecciones congresuales y municipales por un período de dos años para unificar o acercar ambas elecciones en el 2012. Pero aún con la advertencia del PRD, PLD y PRSC de que se opondrían a la extensión del período legislativo, es mejor estar alerta ante cualquier atentado contra el todavía débil espacio democrático.
Una práctica muy popular
La celda hospitalaria del Hospital Central de las Fuerzas Armadas, donde pacientes son obligados a expulsar decenas o centenares de bolsitas repletas de drogas que cargan en sus estómagos, se ha convertido desde hace tiempo en una de las más activas salas de urgencia de ese hospital militar.
En efecto, el personal médico atiende a jóvenes de ambos sexos, denominados mulas, detenidos al llegar o salir por aeropuertos nacionales con sus vientres repletos de cocaína o heroína que transportan por unos dólares más.
Ayer mismo fueron ingresados dos jóvenes que cargaban en conjunto 121 bolsitas de drogas, las cuales tuvieron que expulsar al ingerir previamente un efectivo purgante. Algunos de estos infelices mueren envenenados al explotarles en su interior la carga de drogas.
Una vez recuperados del dolor de estómago, esos jóvenes, como muchos otros, purgan condenas por varios años de cárcel por servir de mulas a narcotraficantes que nunca quieren o pueden identificar.
No hay dudas de que se ha vuelto muy popular la modalidad de introducir o sacar drogas por los aeropuertos nacionales en los estómagos de gente que sirve al narcotráfico internacional. Tanto así, que la celda cárcel del Hospital Central no da abasto para tantas mulas.

