Educación
El sector privado, que en cierta forma sufre las alarmantes deficiencias del sistema educativo, ha puesto el grito al cielo por el 1.8 por ciento que se asigna al sector en el Presupuesto de 2009. Y no es para menos ante realidades tan crudas como la evaluación de la Unesco que coloca al país en el último lugar entre los países de América y el Caribe en materia de escolarización. El propio titular de la cartera, licenciado Melanio Paredes, advirtió que la falta de recursos afectaría programas que son necesarios para mejorar la enseñanza. Como el asunto es tan grave, Acción para la Educación Básica (Educa), la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (Anje) y el movimiento Fe y Alegría clamaron por más recursos para la cartera, al tiempo de calificar de inaceptable la partida asignada por el Gobierno. Aléguese lo que se alegue, el 1.8 por ciento evidencia que la enseñanza no está entre las prioridades del Gobierno, sin importarle que en las evaluaciones académicas la educación siga de mal en peor.
Trasfondo retaliatorio
No es mera coincidencia que después de un conflicto judicial con la Empresa Distribuidora de Electricidad del Norte (Edenorte) el Ayuntamiento de La Vega lleve hoy siete días sin energía.
El síndico Fausto Ruiz había embargado las cuentas de Edenorte por una supuesta deuda de 286 millones de pesos de la empresa con el Cabildo vegano.
La respuesta de la empresa, que no se ha caracterizado por la eficiencia del servicio, ha sido una suspensión que ha indignado más a los veganos. Además de la sede del Ayuntamiento, el mercado de productores y el matadero municipal han sido afectados por un corte con claros matices retaliatorios.
El prolongado corte no se puede atribuir a alguna avería, porque entonces sería admitir que no se cuenta con el personal calificado para enfrentar las fallas en el servicio eléctrico.
Si Edenorte estima que el Cabildo ha incurrido en alguna violación o incumple con el pago del servicio no tiene más que recurrir a los tribunales, en caso de que desestime algún tipo de arreglo. Pero dejarlo tanto tiempo sin el suministro de energía parece una maldad.
Aunque sea ejercida a nombre del poder, la retaliación hace mucho daño a un de por sí debilitado sistema institucional. Y más tratándose de una empresa que si por algo se ha caracterizado es por el mal servicio en el suministro de electricidad y a la que, paradójicamente, se atribuye la nómina más abultada.

