Los Leones del Escogido conquistaron, con su triunfo de ayer en un dramático partido final frente a las Aguilas Cibaeñas, un torneo de antología. Por primeras vez en muchos años las emociones llegan hasta la última entrada del último juego de una serie para decidir la corona. Aguilas y Leones estaban empatados a tres y en la última entrada del último estaban igualados a cinco carreras. Pero un sencillo del jardinero Andy Kirks marcó el triunfo de los escarlatas en un partido lleno de alternativas. La afición roja había llegado al octavo episodio con el ánimo en el suelo cuando el conjunto perdía 4-2. Pero como en béisbol el juego no termina hasta que acaba, en el cierre de esa entrada fabricaron tres anotaciones para colocar el marcador 5-4. La alegría en las filas de los Leones del Escogido duró poco, pues en la apertura del noveno episodio las aguerridas Aguilas Cibaeñas empataron el partido con un soberbio cuadrangular de Jesse Gutiérrez. El partido y el torneo se decidieron en la clausura de la novena entrada con el sencillo de oro del refuerzo escarlata. El que gana es el que goza. Con su dramática victoria de anoche en el estadio Quisqueya, los Leones representarán al país en la Serie del Caribe, que se celebrará en el país.
Manos a la obra
Las pautas de una reforma del Código de Trabajo trazadas por el ministro de la cartera comprometen su gestión en la institución. Francisco Domínguez Brito aboga por lo que debe impulsar como ministro de Trabajo. En medio de la revisión de las leyes laborales planteada por el sector empresarial, Domínguez Brito ha citado diferentes condiciones que no competen más que a su misión en el organismo. Alega, por de pronto, que una reforma del Código de Trabajo debe ayudar a que los procesos en materia laboral sean más ágiles y baratos, que propicien una solución alternativa de los conflictos y que fortalezcan la libertad sindical. El funcionario habla como si hubiera alguna oposición para impulsar cambios necesarios y fundamentales en las leyes laborales. Pero que alguien pueda oponerse no significa que cambios tan importantes tengan que estancarse. Su misión es impulsarlos, y es lo que debe hacer en lugar de plantearlos como si fuera una tarea imposible de alcanzar.

