Página Dos

RADAR

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Santo Domingo se pone a la altura de las grandes metrópolis con la instalación de cámaras de vídeos en lugares estratégicos para al menos perseguir  la delincuencia. El esfuerzo bien vale la pena, pese a las reservas que puedan tenerse sobre la eficacia de las cámaras en una ciudad con tantas limitaciones en materia de servicios. Y con tanto “tigueraje”. Pero es obvio que el patrullaje y la vigilancia policial no son suficientes, además de no contar con los recursos necesarios, para enfrentar una delincuencia cada día más desafiante y sofisticada. Barrio Seguro, instalado con bombos y platillos, no ha sido la respuesta para combatir la delincuencia y la criminalidad. En las grandes metrópolis las cámaras de vídeos instaladas en edificios y áreas estratégicas han dado un magnífico resultado en la lucha contra el crimen y hasta en las violaciones de las leyes de tránsito. Por aquí no se puede llegar hasta tanto optimismo, pero hay que conformarse con que el esfuerzo sirva siquiera  para contener la impunidad que exhibe la delincuencia.  Por supuesto que además de las cámaras se necesitan otras medidas para garantizar la seguridad que necesita una ciudad cada día más atenazada por la delincuencia callejera.

Odioso invento

El rector de la Universidad Federico Henríquez y Carvajal ha retomado la propuesta de bautizar con el nombre de Máximo Gómez la provincia Peravia. Alberto Ramírez se basa pura y simplemente en que Gómez fue uno de los héroes de la independencia de Cuba, pero obviando la polémica trayectoria del militar banilejo. Durante la gesta restauradora Gómez formó parte del Ejército español, aunque sea cierto que luego combatió por la independencia de Cuba. Pero se trata únicamente de un aspecto. Y la verdad es que por más que quiera insistirse no ha caído bien que se hayan sustituido nombres históricos de provincias y espacios públicos. Es una práctica en la que no debe insistirse, a menos que sea en los casos de figuras indignas de reconocimientos. Inventar con los nombres de los pueblos es hacerlo con la memoria histórica. Lo mejor es no inventar para evitar errores o deslices censurables. Peravia ha sido siempre Peravia, al margen de su toponimia.

El Nacional

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