La alarmante incidencia del cáncer de próstata puede medirse por la muerte cada tres horas de un hombre a causa de la enfermedad. El indicador es más que suficiente para que los hombres, sobre todo los que exceden de los 40 años de edad, eliminen el miedo y se sometan a los chequeos correspondientes. A tiempo, como todo mal, tiene cura. Con el propósito de ayudar y orientar a la población el Instituto de Oncología Doctor Heriberto Pieter ha abierto la clínica del hombre, dirigida a detectar la devastadora enfermedad. Se trata de un espacio que debe aprovecharse, una oportunidad para romper con las barreras, los tabúes y cualquier tipo de reserva acerca del examen prostático. Los doctores Bolívar Rodríguez, Natalia Frías y Obary Marte han dado cuenta de unas aterradoras estadísticas sobre la incidencia del cáncer en los hombres mayores de 40 años. De todos los tumores detectados en el centro el de próstata ocupa el primer lugar, con más de 150 nuevos casos por año. Es importante el espacio y el alerta de que han dado cuenta los especialistas para combatir una enfermedad que se ha convertido en una de las principales causas de muerte. No hay excusas para no realizarse los exámenes médicos.
Agradece reapertura
La estricta supervisión del Ministerio de Educación Superior ha sido clave para que la Universidad Eugenio María de Hostos (Uniremhos) pueda operar como centro de estudios superiores. Gracias a la intervención de la ministra Ligia Amada Melo, Uniremhos rehabilitó y equipó sus laboratorios con moderna tecnología e introdujo otros cambios para elevar la calidad de la enseñanza. La universidad reconoce y agradece la supervisión que ha permitido la reapertura de la docencia, pero también terminar con la incertidumbre de estudiantes atascados en sus carreras. Resueltos los problemas, el centro ha convocado a los estudiantes de las diferentes disciplinas para la reapertura de la docencia. La experiencia debe servir a todos los centros para velar tanto por las condiciones de sus infraestructuras como por la competencia de sus profesores. La supervisión del Ministerio de Ciencia y Tecnología es fundamental para velar por una educación superior de calidad.

