Hay que bailar en esa fiesta
Con la promulgación de la ley que convoca a la Asamblea Revisora, se desvanece cualquier esperanza de que el presidente Leonel Fernández desista o posponga su iniciativa de promover una amplia reforma constitucional, como lo reclaman sectores políticos, empresariales y de la sociedad civil. Como para que no haya duda de su propósito, el mandatario hizo un breve aparte durante el discurso que pronunciaba el viernes ante el Congreso, para firmar la referida ley y entregarla de inmediato al presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez. En consecuencia, ninguna diligencia legal detendría la sesión de la Asamblea Revisora que discutirá el pliego de modificaciones propuesto por el Ejecutivo. Lo mejor sería, pues, que el li
derazgo político, académico, empresarial y de la sociedad civil, se apresure a poner en conocimiento de senadores y diputados sus propuestas y objeciones a las modificaciones de cada uno de los artículos de la Carta Magna que serán objeto de discusión en el seno de la Asamblea. La ausencia o indiferencia son acciones u omisiones incompatibles con el anhelo de la sociedad dominicana de que todos trabajen en la dirección de conformar un instrumento constitucional que refleje y sustente un régimen político, social y económico auténticamente democrático y participativo.
La promesa de Obama
A pesar de las intensas presiones de los halcones del Pentágono, el presidente Barak Obama parece decidido a cumplir su promesa de campaña de retirar todas las fuerzas de combate de Irak en un término de 18 meses.
En efecto, el mandatario no esperó la tregua de los 100 días para anunciar, durante un discurso en un campamento militar en Carolina del Norte, que ese retiro se realizará, aunque de manera cautelosa y en consulta con las autoridades iraquíes.
Obama dispondrá el retorno a casa de centenares de miles de soldados, para dejar sólo entre 35 y 55 mil tropas, dedicadas a impartir entrenamiento al ejército de Irak, que tendrá que garantizar la seguridad interior en esa sufrida nación árabe.
El Pentágono ha sugerido al presidente Obama el envío de un contingente mayor a Afganistán, donde los insurgentes talibanes han incrementado sus acciones bélicas y recuperado terreno, lo que preocupa al gobierno afgano, a su vecino Pakistán y, obviamente, a la Casa Blanca.
Aunque Obama retire mañana mismo a la totalidad de las tropas en Irak, no podría quitar la mancha indeleble a Estados Unidos por todos los siglos, porque declaró una guerra e invadió a una nación sin ningún motivo válido y, lo que es peor, sobre la base de una mentira, como lo fue la afirmación de que Irak preparaba armamentos de destrucción masiva.

