¿Será verdad que el Gobierno está quebrado? Aunque la denuncia la hace la Comisión Económica del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que coordina el doctor Arturo Martínez Moya, sobre la situación financiera hay mucha incertidumbre. La misma crisis que recorre Europa incide en los innegables temores sobre la verdadera realidad de la economía dominicana. Eso de que el Gobierno ha comenzado 2012 con un déficit fiscal y más corrupción, pobreza y desempleo puede ser un argumento político, que incluso resta al debate sobre la situación financiera. Pero la falta de estadísticas confiables contribuye a fomentar las dudas sobre la solvencia financiera del Gobierno. Y el hecho de que prácticamente se haya dejado caer el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se presta a muchas suspicacias en el marco del actual proceso electoral. La Comisión Económica del PRD alega que los recursos públicos son utilizados por las autoridades para incidir en la intención del voto. Si es así, cualquiera que resulte airoso de las próximas elecciones encontrará un déficit tan alarmante que estará obligado a tomar medidas drásticas para enfrentar una situación que desde ya asusta. Sin que a nadie le quepa la menor duda.
Médico meritorio
El doctor José de Jesús Jiménez Olavarrieta es digno de un reconocimiento póstumo. Tantos fueron los méritos que acumuló, que su memoria debe perpetuarse a través de su nombre a algún espacio público, específicamente de Santiago. Una semblanza del periodista Ubi Rivas revela que Jiménez Olavarrieta, quien se especializó en Cardiología en universidades de Canada y Estados Unidos, era un filántropo. Pero tan destacados eran sus méritos profesionales que fue incluido por la publicación Marquis, que edita el Who is Who, entre las personalidades mundiales. Entre sus múltiples actividades profesionales destacan, además de la docencia, la asesoría honorífica que ejerció en el salón de la fama de Cooperstown. Jiménez Olavarrieta, quien falleció el 25 de enero en Santiago a los 74 años de edad, había nacido en 1937. Por más de 40 años prestó servicios en el hospital José María Cabral y Báez, era miembro de la Academia de Ciencias y se le consideraba maestro de la Medicina

