El presidente estadounidense y Premio Nóbel de la Paz pondera más la opción militar para buscar una salida a la sangrienta sublevación contra el dictador Muamar el Gadafi que la mediación pacífica propuesta por el venezolano Hugo Chávez. Con las presiones de sus aliados Francia y Gran Bretaña, que ya incluso se proponen reconocer un gobierno de transición que todavía no se ha constituido en Libia, Obama advirtió a Gadafi que Washington sopesa una intervención militar en el conflicto en la nación noraficana. Obama no tuvo la misma actitud con las revueltas en Túnez y Egipto ni la ha tenido con las insurrecciones que se han registrado en otras naciones islámicas. Pero hay quienes insisten en que la diferencia está en que Libia es una potencia petrolera, además de un importante productor de gas. La bélica no parece la salida más apropiada a la guerra civil, sobre todo cuando Gadafi ha manifestado su intención de dialogar con las fuerzas que han tomado las armas. Una intervención militar de tropas extranjeras supondría más derramamiento de sangre, que pudiera evitarse con una mediación como la que está dispuesto a encabezar un aliado estratégico de Gadafi como el presidente Chávez.
Aumento contra alza
¿Hasta dónde será tan sincera como para cumplirse la decisión de algunos miembros de la Opep de aumentar la producción de ptróleo para frenar el alza en los precios del hidrocarburo? Lo mejor es no hacerse vanas ilusiones y que los países dependientes del producto tomen las medidas que se aconsejen las circunstancias para evitar peores consecuencias. Eso de aumentar la producción nunca ha funcionado como alternativa frente a la presión que cualquier acontecimiento internacional ejerce sobre los precios del crudo. No hay que ser ningún experto para darse cuenta de que los países productores y los grandes intermediarios se aprovechan de cualquier conflicto para especular con los precios y aumentar sus ganancias. Desde antes de la revuelta en Libia ya el petróleo estaba en alza, temiéndose que para esta fecha alcanzara la cotización que registra. Por el conflicto el suministro no se ha interrumpido ni se va a interrumpir porque las grandes pontencias tampoco lo permitirán. Es así.

