El Día Mundial del Agua, que se conmemora mañana lunes, coincide con el informe de varias agencias de Naciones Unidas (ONU), de que la calidad del líquido está en creciente peligro en todo el mundo, por lo que es necesaria una acción urgente para evitar riesgos a la salud y para que cumpla su función de equilibrio ecológico y medioambiental. El Día del Agua coincide también con una prolongada sequía en República Dominicana que ha obligado a las autoridades a prohibir temporalmente el uso de los embalses para producir electricidad o para regar predios agrícolas, pues el escaso almacenaje del líquido sólo alcanza para el consumo humano. La sociedad debería consolidar conciencia sobre la necesidad de preservar las cuencas acuíferas, mediante vastos programas de reforestación, e impedir que se degraden los lechos de los ríos. Hoy más que nunca es imperativo repetir la frase aquella de que el agua es vida, no la desperdicie.
No hay testigo
El juicio de fondo por la Matanza de Paya, fijado para el 13 de mayo, se llevará a efecto sin la presencia del sobreviviente de la masacre, el nicaragüense Orín Clinton Gómez Halford, quien salió del país con o sin permiso de las autoridades. El Ministerio Público tampoco ha notificado a ese testigo, que estuvo entre el grupo de siete supuestos narcotraficantes colombianos ejecutados el 4 de agosto de 2008, en la comunidad de Paya, Baní, en un supuesto caso de tumbe por drogas. Ese señor se define como testigo clave o de primer orden que presentaría la Fiscalía ante el tribunal para lograr la condena de los supuestos asesinos, pero resulta que ha desaparecido como si fuera un mago. El festival de fuga o desapariciones continuó con la escapada del presunto narco colombiano José Leonel Tamayo de Castro, alias Manolo, quien estaba en libertad al amparo de una garantía económica. Por esa escapada, la compañía de seguros que amparó la fianza tendrá que pagar al Estado la friolera de ocho millones de pesos.

