Penoso
Son penosas las precariedades que se han denunciado en el hospital Francisco Moscoso Puello, donde se alega que no hay ni sábanas y que se cobra por cualquier servicio. Las deficiencias de un centro de referimiento, que brinda servicios a 17 barrios de su entorno, contrasta con la burocracia que colma todo el sector salud. Desde hace más de un mes no se pueden practicar cirugías porque el aire acondicionado de los quirófanos está dañado. Al menos es lo que se ha alegado. Con el movimiento huelgario que ronda sobre los hospitales el drama se torna más calamitoso. Enfermeras, pacientes y algunos médicos que han denunciado los problemas también se quejan de la poca atención que se les ha prestado. Enferma que con tantos recursos que se gastan en Salud Pública en proyectos y burocracia un hospital como el Moscoso Puello no tenga ni sábanas para los pacientes. Pero además que las operaciones estén paralizadas por un problema técnico que a lo mejor se puede resolver hasta con un poco de buena voluntad.
Duelo en Puerto Plata
Los médicos de Puerto Plata se anotaron un valioso punto al desistir de la huelga en los hospitales públicos para atender a las víctimas de la tragedia ocurrida ayer en la que murieron 7 personas en el mercado de la ciudad.
Tan conmovedor ha sido el percance provocado por una guagua de la que su conductor perdió el control que el Ayuntamiento declaró de duelo el día de hoy a petición del síndico Walter Musa.
Pese a los gestos de los médicos y el Cabildo se impone, sin embargo, una exhaustiva investigación sobre las causas de la tragedia. Se alega que el vehículo sufrió desperfectos mecánicos.
Aunque en verdad los frenos no respondieran, en todo caso la explicación no basta. Se supone que vehículos dedicados al transporte de pasajeros deben ser sometidos, por cuestiones de seguridad, a un riguroso chequeo técnico.
Por la gran cantidad de chatarras que inundan calles y carreteras no parece que se cumpla de manera estricta con el referido requisito. A pesar de los riesgos parece que hay mucha tolerancia en el desplazamiento de unidades que no reúnen condiciones mínimas de seguridad.
Los médicos exhibieron un gesto muy humano al desistir de la huelga convocada por el gremio para atender a las víctimas del suceso. Y el duelo declarado por el Ayuntamiento de Puerto Plata traduce el dolor y la dimensión de la tragedia. Pero la investigación que el suceso amerita no puede quedar en el aire.

