Los 615 kilos de cocaína decomisados ayer en un operativo conjunto de la Dirección Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) dispara con más estridencia la alarma sobre el narcotráfico. Palos van y palos vienen, pero ninguno tan contundente como para frenar la penetración de drogas al territorio. Si no se sabe la cantidad de cocaína y otras sustancias decomisadas últimamente es porque la cuenta se ha perdido. Y el hecho de que los 615 kilos de cocaína fueran incautados en una yipeta que transitaba por la autopista Las Américas sugiere la facilidad con que se realizan las operaciones. Aparte de los grandes cargamentos no pasa un día sin que se reporte la captura de algún extranjero o dominicano al intentar salir del país con el estómago repleto o valiéndose de cualquier otro medio para transportar cocaína. Sobre la droga que entra al territorio las autoridades tendrán que hacer algunos ejercicios para combatir con más rigor el narcotráfico. Se presume que los 615 kilos confiscados en Las Américas, con relación a los cuales se detuvo a tres personas, fueron descargados en la playa de Boca Chica por una lancha procedente de Colombia. Las detenciones pueden ser una buena vista.
Costoso privilegio
A propósito del conflicto con residentes en Cristo Rey, el vicepresidente de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Celso Marranzini, aclaró que se opone a tarifas fijas en el servicio porque no contribuyen a ahorrar energía. Pero lo del ahorro es sólo una lectura y ni siquiera la más importante. Hay unos componentes sociales y económicos que necesariamente tienen que tomarse en cuenta sobre la subvención del servicio eléctrico. Una tarifa fija no puede convertirse en una licencia para consumir sin control, sino una cantidad limitada a las posibilidades del beneficiario. Es lo lógico. La falta de recursos nopuede invocarse como elemento de presión ni de chantaje para consumir como rico y pagar como pobre. Es lo que todos quisieran con un servicio tan costoso. Si los beneficiados con tarifas fijas tuvieran que pagar el consumo de seguro que buscarían la forma de ahorrar, como hoy hacen muchos. Pero al pagar sólo centavos se les importa todo.

