Tal parece que en el Partido Revolucionario (PRD) han identificado al menos camino y forma para poder llegar a un entendimiento que ponga fin a la crisis creada a partir de los resultados de las elecciones internas para escoger al candidato presidencial perredeista. Se afirma que los sectores en pugna han aceptado la mediación del ex presidente de Panamá, Martín Torrijos, cuya gestión estaría endosada por la Internacional Socialista. Torrijos habría enviado sendas correspondencia con similar texto al ingeniero agrónomo Hipólito Mejía y al ingeniero Miguel Vargas Maldonado, a quienes recuerdas que en varias oportunidades, el extinto líder, doctor José Francisco Peña Gómez renunció a posiciones para dar paso a otros compañeros, y además los insta a colocar el interés de la nación por encima del personal. Un grupo de expertos en manejo de crisis ha diseñado un cronograma de discusión y entendimiento que podría ayudar a conjurar el impasse que amenaza con fraccionar al PRD. Cabeza fría, aunque arda el corazón. A Mejía y a Vargas Maldonado les conviene halar la cuerda en la misma dirección.
Bien hecho
La fiscal de Santiago Yenny Berenice Reynoso, ha cumplido con su deber al querellarse contra una jueza interina del Juzgado de Instrucción, por alegada comisión de faltas graves, al ordenar la libertad de siete acusados de atraco, tráfico de drogas y otros crímenes. La magistrada Reynoso aclara sometió por ante la Suprema Corte de Justicia a la jueza Luisa García por considerar que violó principios de inmediación de justicia rogada, al negarse a solicitar al Ministerio Público las pruebas contra los imputados a los que liberó de forma administrativa, fuera de audiencia y desde su oficina. A los jueces de la Suprema corresponde valorar la querella de la fiscal de Santiago, pero debe decirse que esa funcionaria cumplió cabalmente con su deber, porque en ese caso no se trataba de recurrir la providencia de la jueza García, sino de enunciar el hecho de que habría ordenado la libertad de acusados de crímenes graves, por vía administrativa, sin la participación del Ministerio Público.

