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Radar

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Tal parece que el presidente de Argelia no hizo caso al pedido de Estados Unidos y Gran Bretaña para que pospusiera  el asalto militar  a las instalaciones  de una planta de gas  asaltada por un comando islámico que  secuestró a todo el personal, incluido unos cien extranjeros.

El ejército argelino irrumpió en las instalaciones y liberó a la mayoría de los rehenes, pero 12 murieron  durante la operación militar y 18 islamitas fueron abatidos. El grupo de terroristas que sobrevivió  al asalto se atrincheró  con siete rehenes en un área de la planta, por lo que sigue la crisis.

El primer ministro británico, Dave Cameron, dijo que  su colega argelino no puso atención su pedido de diferir  el ataque militar hasta   constatar a los países afectados por la toma de rehenes., mientras la  secretaria de Estado de Estados Unidos, Hilary Clinton,  dijo que la prioridad de Washington es la resolución del conflicto con la menor pérdidas posible de rehenes.

El mandatario argelino, Adelmalek Sellal, no atendió las  sugerencias de esas superpotencias y ordenó el ataque  al grupo terrorista que  ocupó la planta. Murieron británicos y estadounidenses, aunque también argelinos.

Inverosímil historia

Difícil sería de creer  en cualquier  nación civilizada la historia de  decenas de ambulancias  virtualmente  abandonadas en un estacionamiento a pesar de que la mayoría de los hospitales públicos se quejan por  carecer  de transporte para los enfermos.

No se entiende por qué esos vehículos dotados de equipos de auxilio de primera generación  no han sido  distribuidos entre  centros asistenciales, si se sabe que  se deterioran en el lugar donde están.

El Colegio Médico ha pedido, con toda razón, que Salud Pública disponga de inmediato la entrega de esas ambulancias, porque llora ante la presencia de Dios que  se pudran en  el estacionamiento del Estadio Quisqueya. Lo peor  es que en el sector público se carece de normativa para la preservación y buen  uso de  centenares de ambulancias que no pueden ser movilizadas por falta de chofer o de combustible. Así no se llega al 911.

El Nacional

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