El avión que se dice fue rentado para la gira del presidente Leonel Fernández por Colombia, Venezuela y Suramérica fue citado como un exceso en un momento en que, según dos prestantes economistas, lo que procede es austerizar el gasto. El caso fue traído a colación por Carlos Despradel y Carlos Asilis para sustentar su temor de que con motivo de las elecciones se desborde el gasto público para incidir en la intención de voto y que el déficit fiscal se quiera corregir luego con otra reforma tributaria. Ante los nubarrones que sin duda ensombrecen el horizonte, Despradel y Asilis no se anduvieron con rodeos al describir de perturbadoras las perspectivas de la economía. Su temor es que en un momento en que se impone racionalidad se repita el incremento irracional del gasto, como dicen que ocurrió con motivo de las votaciones de 2008. Como resultado del desbarajuste se plantearía entonces otra reforma tributaria que desde ya al menos Asilis considera innecesaria. El ministro de Economía, Temístocles Montás, ha planteado otra reforma como alternativa para el Gobierno disponer de recursos para satisfacer demandas sociales. La verdad es que las perspectivas no son muy halagüeñas. Desde cualquier punto de vista.
Narcos escapan
Las autoridades tendrán que emplearse a fondo para esclarecer la suspicaz fuga el martes en la tarde de nueve reclusos acusados de narcotráfico. Como está el ambiente es obvio que se tejerán todas las especulaciones, sobre todo con los antecedentes de otras fugas de acusados de narcotráfico que no han sido aclaradas. Son muchos los que se preguntan cómo es posible que sólo un agente policial custodiara a nueve reclusos. Para la sencional fuga los reos, que se supone estaban esposados, se las arreglaron para desarmar al custudio y al conductor del vehículo en que eran transportados a la penitenciaría de Najayo. El jefe de la Policía, mayor general José Ernesto Polanco Gómez, ha designado una comisión, encabezada por los coroneles Pedro Cuevas Valdez y Jorge Mancebo Bautista, para investigar la fuga de los presidiarios. Con el protagonismo recobrado por el narcotráfico la escapada de los presos será objeto de toda suerte de comentarios y conjeturas. Y es natural.

