La Semana de Francia que se ha anunciado del 22 al 25 de este mes en Altos de Chavón es un acontecimiento económico, cultural y deportivo de singular importancia para el país. Las relaciones comerciales entre las dos naciones se han incrementado en forma significativa, y Francia se ha convertido en el principal mercado emisor de turistas europeos. Se habla de que unos 260 mil franceses vienen a vacacionar al país cada año. La Semana de Francia es una saludable iniciativa de la Cámara de Comercio Domínico Francesa para fortalecer los vínculos diplomáticos, económicos y sociales con una de las naciones más desarrolladas del planeta, que además cuenta con significativas inversiones en este territorio. Pero también son dignos de resaltarse los programas de cooperación y financiamiento de valiosos proyectos. El encuentro abre la posibilidad de que se puedan mejorar las exportaciones de productos criollos a Francia, que en 2011 fueron de 81 millones de dólares. Las importaciones desde la nación gala, específicamente de bienes industriales, alcanzaron un monto de 96 millones de dólares. Por su trascendencia el encuentro merece el respaldo de todos los sectores comprometidos con el desarrollo del país.
Gran gesto de Santos
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha ratificado su peso diplomático en la región con otro noble gesto como la visita que giró a Hugo Chávez. Tras una satisfacción personal al presidente cubano Raúl Castro de que por falta de consenso no lo invitó a la Cumbre de las Américas, a celebrarse en abril en Cartagena, Colombia, Santos se convirtió en el primer jefe de Estado en visitar a Chávez después que éste fuera operado en La Habama de una lesión cancerosa. Santos, cuyo ascenso al poder ha significado un giro de 360 grados en las relaciones en la región, declaró que Chávez, a quien dijo encontrar de buen ánimo, retornará la semana entrante a Venezuela. De enconados rivales, Venezuela y Colombia son dos importantes socios comerciales gracias a la capacidad diplomática de Santos. El encuentro con Chávez ha servido incluso para bajar tensiones sobre la cumbre a la que, por evidentes presiones de Estados Unidos, no se invitó a Cuba. Otro buen gesto suyo.

